Y ¿Qué pasa conmigo? Sentimientos y emociones en el trabajo
Cotidianamente estamos enfocados en rendir de la mejor forma en nuestro trabajo, de dar lo mejor de si mismos o de enfrentar los conflictos diarios.
Nos acostumbramos a vivir en una vida de estrés, una tensa situación entre las presiones económicas, hacer un trabajo sobresaliente y ser competitivos. Pocas veces nos detenemos a pensar un poco en nuestras emociones, en los sentimientos que generamos al estar expuestos a situaciones de este tipo y es que por más que sea agradable nuestro trabajo inevitablemente tendremos situaciones complicadas que muchas veces no sabemos gestionar de la forma más adecuada.
La combinación de estrés, sobre carga de trabajo, presión, mala alimentación son nuevos elementos que anteriormente no teníamos presentes juntos, en una misma situación y por lo tanto generan sentimientos nuevos para nosotros.
Cada día nuevas personas se insertan al mundo laboral, mucho más preparados que hace algunos años, vivimos una etapa de transición, vivimos la sociedad del conocimiento, concepto promovido por el famoso autor Peter Drucker. Esto trae como consecuencia que cada vez se más difícil diferenciarse del otro y tanto dentro como fuera de la empresa se vive en una “tensa calma”.
ESTRÉS LABORAL
Estudios de la Directiva Marco de la Unión Europea mencionan algunos síntomas del estrés como un riesgo de trabajo tan importante como los riesgos físicos, químicos o biológicos:
“Agotamiento, sudoración excesiva, dolores crónicos, irritabilidad, bajo nivel de concentración, sensación de preocupación, bajas defensas, tristeza y enojo, entre otras”
Existen infinitos factores que pueden provocar el estrés pero loes más usuales en este siglo son:
- Un Jefe que no transmite bien la información de la empresa y que por lo tanto es poco receptivo y convierte la comunicación en un cuello de botella (información estancada o desperdiciada)
- Mucha competencia dentro de un área debido al poco trabajo en equipo: suele existir cuando existe una vacante disponible en el escalón siguiente de la jerarquía organizacional inmediata y suele ser difícil un trabajo conjunto.
- Un bajo rendimiento asociado a problemas externos como familiares, de pareja, salud o deudas.
- Cambios organizacionales fuertes: son periodos de transición donde se comienza a trabajar de una forma distinta a como se hacia habitualmente, puede ser el uso de un nuevo programa de inteligencia comercial, la llegada de un nuevo Director, problemas económicos-financieros en la empresa.
- Recortes de personal: usualmente esto crea un sentimiento de alerta en todo el personal, más si se trata de una cantidad importante de personas, lleva a perder amigos y compañeros y los empleados les causa una sensación de incomodidad.
- Ser nuevo en un puesto y tener un periodo de adaptación a la cultura y los procesos del área y de la organización.
- Falta de liderazgo y objetivos: este es un problema más común de lo que se piensa, aunque parezca increíble muchas organizaciones no saben definir sus objetivos de manera clara y por lo tanto el empleado no tiene la certeza de que es lo que se espera de él o hacia que lado hay que partir lo que provoca tensión al no saber que tan bien o mal esta haciendo su trabajo, lo que nos lleva al siguiente punto:
- Falta de retroalimentación: es un problema de baja comunicación como en el punto uno pero a diferencia en este se puede trabajar libremente pero no existe un feedback de como se hace el trabajo, causa incertidumbre y puede llevar a una alta rotación en las empresas.
- Mala alimentación y falta de actividad física: las horas de trabajo excesivas o la presión nos llevan a largos periodos de inactividad física y a consumir comida poco balanceda
- Falta de habilidades sociales o “soft skills” (mire aquí el artículo): son herramientas básicas cómo saber escuchar, transmitir, trabajar en equipo.
Para entender mejor lo que el estrés causa en los sentimientos, emociones e incluso en el sistema inmunológico el escritor Alejandro Jodorowsky lo define de la siguiente forma:
“El estrés viene de la competitividad (sic)…. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser única(o), original, auténtica(o), no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia”
REFLEXIONES DE SI MISMO: RECUERDO DE SÍ.
Todos estos factores mencionados nos llevan a tener cientos de sentimientos que debemos ir descubriendo uno a uno a fin de organizarnos y afrontar de mejor manera los cambios laborales de esta época, esto nos invita a tener mayor consciencia y determinación para conocernos, es una oportunidad grandiosa de ser mejores profesionistas, sentirnos totalmente satisfechos .
Otro gran escritor, Gurdjieff propone una técnica llamada Recuerdo de sí: es una herramienta para conectarse con el aquí y el ahora a la vez que facilita el proceso de auto observación. Sin capacidad de auto observación no puede haber capacidad de autocrítica ni de proceso de mejora. Una herramienta que nos abre la puerta de la atención plena, de la presencia.
¿En qué consiste?
El Recuerdo de Sí consiste en detenerse varias veces a lo largo del día, respirar profundamente y realizarse las siguientes preguntas: ¿Dónde estoy? ¿Como me siento? ¿Qué estoy pensando? ¿Qué estoy haciendo?
¿Qué van a mostrarme esas preguntas?
Estas preguntas son una toma de conciencia de cómo está nuestro ser y de cuánto caso le hacemos. Al realizar este ejercicio, podemos darnos cuenta de lo desalineados que estamos por sentir una cosa, pensar otra u otras y estar haciendo algo que nada tiene que ver con lo que pensamos o sentimos. Esta desalineación es la que nos produce un gasto energético inútil y el consiguiente estrés.
ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA ENFRENTAR LAS SITUACIONES DE ESTRÉS Y CAMBIO
- Identifique el estilo de su Jefe, muchos grandes directivos han fracasado en sus estrategias por no analizar cómo sus superiores les gusta recibir la información. ¿Su jefe es analítico?, entregue reportes constantes de su trabajo y de su área, ¿Le gustan las juntas?. Comunique con una presentación muy gráfica los resultados. Lo importante es hacerse las preguntas correctas respecto a su jefe y en las que queden dudas, exponérselas, para llegar a acuerdos establecidos de cuando y como debe hacerse el trabajo así también de lo que espera de su puesto y de la organización en general.
- Haga un Plan Semanal, defina las tareas importantes de la semana y ordénelas por importancia baja, alta y urgente. Realice aquellas de importancia alta en el momento del día en que sea más productivo (usualmente por las mañanas). Esto hará que realizar reportes y mediciones sea algo sencillo, le quitará muchas tareas. Al final dedique 15 minutos antes de partir a revisar el plan del día y aplique correcciones en caso de ser necesario.
- Defina un horario de actividad física, no necesita ir todos los días ni inscribirse a un gimnasio pagando una cuota, por ejemplo puede caminar por treinta minutos 3 veces a la semana, dos en días laborales y uno en fin de semana, El ejercicio produce Dopamina, la sustancia asociada a la felicidad y buen humor.
- Use esquemas colaborativos, si dirige un equipo de trabajo reste importancia a la jerarquía en favor de los objetivos y cualidades de cada persona, trace un plan de entrega y sea más flexible con los horarios, al final lo que contará son los resultados. No olvide las características de los objetivos: realistas, mediables y alcanzables.
- Ofrezca incentivos, mida bien el trabajo de su personal y cambie constantemente al líder de sus proyectos a favor de la igualdad, los incentivos no solo son económicos, puede dar días libres, aumentar las vacaciones, ofrecer una comida incluso una felicitación personal.
- Ofrézcase un respiro a si mismo, cada cierto tiempo durante el día salga cinco minutos a reflexionar y tener su recuerdo de sí. Si tiene la confianza comparta opiniones con sus compañeros, fomente un buen clima.
- Trace un objetivo personal por periodos, puede crecer siempre, si se pone metas cada cierto tiempo, como un nuevo idioma o habilidad, cambiar la percepción que tienen de usted en el trabajo. Programe y revise sus progresos durante el periodo.
- Pase momentos especiales, otorgarse libertades y premios como método de automotivación, sirve muchísimo, ¿qué tal un paseo en el lago con su pareja?, ¿tal vez un recorrido en bicicleta con la familia?, se trata de que disfrute el esfuerzo de una semana ardua y deje los problemas en el trabajo, busque formas diferentes de hacer las cosas, al final todo su entorno lo agradecerá.
¿Y ustedes como se sienten en su trabajo? ¿Cómo reaccionan en momentos difíciles?
Por favor déjenos sus comentarios, estamos muy interesados en saberlos.
