De la creatividad a la innovación: fuentes para ideas en las empresas
Nadie discute ya la batalla por hacerse de una porción de mercado, ni mucho menos que las empresas que no innovan están destinadas a desaparecer.
Constantemente las organizaciones encuentran problemas para innovar y generar ideas, además el problema es que hay que asegurarnos que esas ideas tienen un valor real para nuestros consumidores y clientes, que aporten un “plus”. Es aquí donde radica el punto ¿de donde sacamos esas ideas que nos permitan seguir haciéndolo bien el día de mañana?.
Enric Segarra -Profesor del Departamento de Dirección de Operaciones e Innovación de ESADE Business School – realizo grandes investigaciones en un papel de “alumno” en empresas como Google, Toyota y en Universidades de la talla de Stanford para identificar de donde provenía la innovación.
Los resultados son reveladores, en todos los casos "las ideas surgen de las conversaciones, (lo que prueba el poder enorme de las redes que uno sepa crear, tanto dentro como fuera de la empresa) y de seguir un método o protocolo para su generación y captura que únicamente tiene posibilidades de éxito si se produce en un contexto (ecosistema) que no sólo facilita, sino que ademas incentiva"
Innovación en las Empresas
Se escucha simple, pero detrás de ello hay un trabajo arduo y un clima ideal que conseguir, la cultura que adoptemos para nuestra empresa y los valores que en ella pongamos serán la clave para hacer que esto suceda. Debemos propiciar un clima dirigido a diferenciarnos del mercado mediante la innovación para lo cual el profesor Segarra propone seis métodos para generar ideas.
Innovación surgida en el laboratorio
Consiste en la creación o mantenimiento de un laboratorio de innovación, sobre todo en productos tecnológicos o de aplicación en la medicina, pero no se deje engañar por el ramo, cualquier empresa puede tener un laboratorio de ideas para accionar nuevos productos o servicios en el mercado.
Empresas como DuPont o Pfizer son perfectos ejemplos. Existe la premisa de que grandes inventos surgen de grandes investigadores, ¡No necesariamente!. Muchos buenos productos en el mercado o de gran éxito comercial son producto de accidentes (pero basados en un laboratorio), como ejemplo tenemos los famosos Post it´s de 3M, donde no estaban pensados para ese uso, sino para tener un pegamento muy poderoso y resistente.
Existe también otra cara, cuando las ideas no pueden ser aterrizadas en algo práctico. Analicemos el caso de Xerox y los inventos sobre la interfaz gráfica, el ratón o el teclado, surgidos de un laboratorio con fondos ilimitados que jamás pudieron ser aprovechados ni hicieron de la compañía un referente de las computadoras, o el caso de Kodak, declarada en quiebra recientemente, que patento las cámaras digitales en la década de los 60 y nunca pudo darle un uso real de fondo.
El mensaje es claro, proyecte sus ideas y descubrimientos a nuevas aplicaciones, productos, ventajas y servicios para que sus usuarios tengan mayores beneficios que los actuales. Una técnica usada por DuPont es rotar a sus equipos y personal internamente para no perder el foco de lo que se busca.
Innovación a partir de ideas que tienen los empleados.
Cómo mencione líneas arriba, la cultura juega un papel importante a la hora de contar con nuevas ideas, tenemos que ser conscientes de que la creatividad no es un don personal por si solo, también existe la creatividad grupal y su poder puede romper fronteras. Ya habíamos mencionado en otro artículo sobre la creatividadcasos de éxito como el de Google donde los empleados invierten 20% de su tiempo en la generación de nuevas aplicaciones o ideas, Enric Segarra en esta investigación señala que Toyota realiza grandes cambias a todos niveles por escuchar a sus empleados recibiendo 740,000 ideas con 69,000 empleados, de ellas el 99% se llevan acabo.
Este poder tremendo se considera una ventaja a la hora de jugar en un mercado creativo, como empresas debemos buscar la forma de que los empleados tengan una ventana y escaparate para hacer mejor su producto, seguramente los especialistas en una parte de su proceso tienen una mejor idea para llevarlo, siendo más eficientes y productivos, ¿ha pensado en juntas Bimestrales por áreas para la recepción y seguimiento de ideas?
No permita perder tal cantidad de ideas, cada empleado es tan importante como el de al lado, no debemos subestimar su capacidad de creación ni su rango de acción, busque la manera de dar seguimiento oportuno a los proyectos sugeridos y premie a aquellos que supongan un diferencial en su compañía, sin dejar de lado los pequeños. Usar la capacidad conjunta aportará poder organizacional y mejorará el clima en la empresa.
Innovación a partir de la observación del usuario
El marketing actual utiliza mucho de esta particular técnica, se trata de encontrar insights[1] que son una base de necesidades de los clientes, la cuales no necesariamente han descubierto. Este modo de observación se denomina design thinkingpopularizada por la consultoría IDEO.
Se trata del modo en que las personas que catalogamos creativas – diseñadores o artistas- piensan y actúan, el método que utilizan para crear nuevas soluciones y que acaban teniendo un impacto positivo en nuestras vidas.
Este proceso tiene una creación inagotable de ideas que de no ser contrarrestadas por una parte analítica – más clásica – puede perderse en el olvido y traer grandes pérdidas. Cada idea generada debe ser analizada profundamente y no dejarse llevar por la emoción de solamente crear buenas ideas pero poco aterrizadas. El design thinking es una potente herramienta si se complementa con un pensamiento analítico. Pensemos en las nuevas oficinas estilo Twitter o Google donde favorecen la creatividad y este modo de pensar con sus oficinas, pero siempre bajo una tónica sustentable y medible.
Innovación inspirada en el análisis de lo que hace la competencia.
Este proceso es mejor conocido como benchmarking y consiste en observar la competencia a pleno en donde ha tenido casos de éxito con estrategias, productos, servicios o nuevas creaciones que los hace posicionarse de forma impactante.
Grandes empresas como Apple o BMW son un referente no necesariamente por su alta tecnología sino por sus estrategias y formas de concebir nuevos productos, buscando siempre romper esquemas tradicionales.
Durante muchos años el Serie 3 de BMW ha sido un referente para todos sus competidores, que han tratado incansablemente de seguirle el paso, pero que al final se les ha hecho difícil hacerlo.
Para que un bechmarking tenga un efecto revelador y positivo es necesario aplicar ingeniería inversa tratando dedescubrir los insights que ve la competencia y mejorarlos con la finalidad de ofrecer una versiónversión añadida de nuestro producto. Enric señala que las compañías que lo realizan aplican una combinación de design think y Six Sigma[2]. Es lo que permite llevar ideas pensadas como “inusuales” a su propuesta de valor sin perjudicar su rentabilidad.
Innovación de compra o alquiler
Muchas veces las empresas pueden estar estancadas en su generación de ideas o la competencia les ha ganado mucho terreno y sobre todo tiempo de reacción, lo que produce una especie de ceguera entre los innovadores, en este punto es muy doloroso por una cultura muy tradicional en las empresas recurrir a un externo para volver a la senda de la innovación.
Un caso famoso es el de IBM que contrato para el desarrollo de un sistema operativo al pequeño en ese entonces Microsoft, las ventajas son claras, mayor competitividad pero debe estar dispuesto a desembolsar una mayor cantidad de dinero que algunas de las otras fuentes de innovación citadas.
Existen dos corrientes que también pueden ayudar en este sentido el Staffing o Outsourcing de proyectos, donde se desarrollan inhouse procesos para crear nuevas soluciones según los requerimientos de los clientes, esto implica traer grande ejecutivos especialistas en sus ramas para que desarrollen la innovación y la tecnología que la empresa necesita. Una opción sumamente profesional.
Innovación abierta o participativa
Si dispone de mayor tiempo la segunda tendencia se trata del crowdsourcing, donde se requiere al consumidor en general para que aporte ideas de como hacer las cosas, estos métodos pueden ser concursos, proyectos con premio, inscripciones a una unidad especial de desarrollo con potenciales lideres y talentos y un largo etcétera. A veces los usuarios tienen excelentes ideas aún sin conocer a fondo sus procesos.
La última fuente de ideas y quizá la que está dando más que hablar es la llamada “innovación abierta”, que consiste en abrir la puerta a todo aquel que quiera participar –aportando ideas– en proyectos de innovación auspiciados por las empresas. Aun cuando está todavía en estado embrionario, puesto que no existe suficiente experiencia para valorar resultados reales, ya existen fervorosos entusiastas y escépticos a partes iguales.
Hasta aquí tenemos fantásticas ideas de innovación, si queremos lograr una optima ejecución debemos darle seguimiento y el interés necesario para que los empleados lo perciban y trabajen bajo un mejor clima. Una cultura organizacional de este tipo mejorará enormemente la productividad de sus empleados y la rentabilidad de su empresa. ¿Usa alguna de estas fuentes? ¿En su empresa se promueve y facilita la creación de nuevas ideas?
[1] Se dice que los diseñadores tienen tendencia a pensar con sus ojos, lo que los lleva a fijarse más en lo que los clientes hacen o exteriorizan a través de su comportamiento que en lo que dicen. Enric Segarrra
[2] Six Sigma es una metodología de mejora de procesos, centrada en la reducción de la variabilidad de los mismos, consiguiendo reducir o eliminar los defectos o fallas en la entrega de un producto o servicio al cliente. La meta de 6 Sigma es llegar a un máximo de 3,4 defectos por millón de eventos u oportunidades (DPMO), entendiéndose como defecto cualquier evento en que un producto o servicio no logra cumplir los requisitos del cliente
